natación
Mucha gente sabe moverse en el agua, pero poca sabe nadar más o menos con cierta técnica. Y ahí reside el principal problema que tiene la natación. Por eso, pese a que se “prescriba” con frecuencia, no es el remedio perfecto para todos los problemas de espalda. Como siempre os decimos en reactive, depende cómo lo practiques y también con qué frecuencia.

Errores más comunes al practicar natación

Existen una serie de errores muy comunes que se dan a la hora de nadar:
  • Nadar con la cabeza fuera del agua. Esto hace que tus piernas se hundan más al tener la cabeza más elevada.
  • Aunque sepas respirar, lo haces siempre hacia el mismo lado. De esta manera se sobrecarga la zona cervical y puede ser fuente de dolores de cuello y cabeza, mareos y vértigos. También puede crear descompensaciones en tu musculatura.
  • Patada de pies poco eficiente. Tu tronco quedará más hundido. Esto, además de afectar negativamente a tu hidrodinámica, crea una extensión excesiva de tu espalda.
  • Dolor en el hombro. La falta de técnica puede hacer que al realizar la brazada comprimas las estructuras capsuloligamentosas que lo forman y provocar dolor.
  • Falta de control motor en columna lumbar (“core”). Si no tienes un buen estado de tu musculatura profunda, al realizar la patada no mantendrás estable tu columna y sufrirá con cada gesto.
  • Si no sabemos nadar relajados y con la cabeza en una posición óptima también podemos sufrir dolor por tensión muscular.

Entonces, ¿Por qué se recomienda tanto?

La natación en sí efectivamente puede ser buena. Como todo ejercicio físico tiene sus beneficios tanto a nivel físico poco psicológico. Además, la natación cuenta con una serie de efectos positivos específicos para nuestra salud:
  • Efecto de descompresión: dentro del agua nuestro cuerpo flota lo que alivia la presión articular que sufre la espalda, cadera y rodilla por la fuerza de la gravedad.
  • Efecto drenante: favorece el retorno venoso y reduce el edema de las extremidades inferiores.
  • Mejora de la capacidad pulmonar.
  • Efectos analgésicos por la temperatura del agua. 
  • Ayuda en procesos de recuperación porque en el agua pesamos menos y podemos realizar más fácilmente movimientos sin dolor. 
  • Puede ayudar a fortalecer la musculatura de la espalda sin carga articular. 

Pero como os hemos comentado, es un ejercicio muy técnico y, como tal, si no se realiza de forma adecuada, tanto en técnica como en periodización, puede acabar provocándonos dolor.

Por eso siempre hay que tener en cuenta la adaptabilidad. No tiene sentido que si le tienes fobia al agua y vas a pasar un mal rato, te apuntes a una clase de natación. Igual que tampoco si tienes una edad avanzada y ciertas limitaciones de movilidad, no tiene sentido que te metas en el agua arriesgando tu salud.

Una alternativa a nadar entendido como hacer estilos (braza, crol, mariposa…), son las actividades acuáticas. En lugar de apuntarte a alguna clase o echarte a nadar sin más, puede consultar con un profesional para hacer tablas e ejercicios dentro del agua. De esta forma además te puedes beneficiar de poder diseñar una tabla específicamente orientada a tus necesidades. También tendrás seguridad al poder contar con un profesional que supervise su ejecución y la progresión en los ejercicios. Os paso un link para que veáis un ejemplo de ejercicios en medio acuático especialmente indicado para reeducación de cadera y rodilla. Como podéis observar, en la piscina no todo es nadar a de espalda o a crol.

ejercicios para la espalda

 Algunos consejos

  1. Calzado para utilizar dentro del agua si tienes problemas de estabilidad o equilibrio
  2. Entra caminando a la piscina poco a poco. No te lances ni saltes a ella.
  3. Trata de ser constante e ir 2 ó 3 veces por semana para notar beneficios. 
  4. Trata de hacer estiramientos tras tu rutina de ejercicios. 
  5. Bebe mucha agua tras completar tus ejercicios. 
  6. Puedes matricularte en una clase o contratar un entrenador personal si quieres aprender o mejorar tu técnica de natación. 
  7. Sobre todo, comienza poco a poco. Como se dice, Roma no se hizo en un día.

Si estás interesado en comenzar tu actividad acuática, puedes consultarnos. Nuestra recomendación es que, si tienes algún problema, preguntes siempre a profesionales especializados y busques un trato lo más personal posible.

 

CategoryEjercicio
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