El dolor de mandíbula, las molestias al masticar o la dificultad para abrir la boca pueden afectar a actividades tan cotidianas como comer, hablar o bostezar. Cuando estos síntomas están relacionados con los músculos masticatorios o la articulación temporomandibular, la fisioterapia puede formar parte del abordaje.
Entre las técnicas que pueden utilizarse en determinados casos se encuentra la electropunción, una intervención que combina la punción seca con la aplicación de estimulación eléctrica. Su objetivo es contribuir al manejo del dolor y mejorar la función, siempre dentro de un tratamiento adaptado a las necesidades de cada persona.
En Clínica Reactive entendemos la fisioterapia como un proceso de valoración, razonamiento clínico y tratamiento individualizado. Por eso, antes de elegir una técnica, es fundamental comprender qué puede estar causando los síntomas y qué necesita recuperar cada paciente.
¿Qué son los trastornos temporomandibulares?
Los trastornos temporomandibulares (TTM) comprenden diferentes alteraciones que afectan a la articulación temporomandibular, los músculos de la masticación y otras estructuras relacionadas con el movimiento de la mandíbula.
Pueden manifestarse de distintas formas, entre ellas:
– Dolor en la mandíbula, las sienes o los músculos de la masticación.
– Molestias al masticar o al mantener la boca abierta durante un tiempo prolongado.
– Sensación de rigidez o fatiga mandibular.
– Dificultad o limitación para abrir la boca.
– Dolor que se extiende hacia la cara o el cuello.
– Cefaleas asociadas a determinados trastornos temporomandibulares.
No todas las personas presentan los mismos síntomas ni tienen el mismo origen del problema. En algunos casos predominan las molestias musculares; en otros, pueden intervenir la articulación u otros factores.
Además, el dolor orofacial no siempre tiene un origen odontológico ni está relacionado necesariamente con un trastorno temporomandibular. Por eso, identificar correctamente su causa es un paso esencial para decidir el tratamiento más adecuado.
¿Qué es la electropunción y en qué consiste?
La electropunción es una técnica invasiva utilizada en fisioterapia que combina la introducción de agujas finas, como las empleadas en punción seca, con la aplicación de estimulación eléctrica a través de ellas.
En el ámbito de la fisioterapia orofacial, puede valorarse para el tratamiento de determinados cuadros de dolor muscular relacionados con la masticación, siempre que la exploración clínica indique que puede ser apropiada.
La técnica pretende actuar sobre el sistema neuromuscular y los mecanismos que participan en la modulación del dolor. Sin embargo, sus efectos dependen de la condición tratada, de cómo se aplique y de las características de cada paciente.
Es importante distinguir la electropunción de otras intervenciones, como la electroacupuntura o la estimulación eléctrica transcutánea (TENS), ya que no son procedimientos idénticos, aunque todos empleen algún tipo de estimulación eléctrica.
¿Qué dice la evidencia científica sobre la electropunción en los trastornos temporomandibulares?
La investigación sobre las técnicas de punción en los trastornos temporomandibulares ha estudiado principalmente resultados como la intensidad del dolor, la apertura de la boca, la sensibilidad muscular y la función mandibular.
Se han encontrado resultados favorables en variables como el dolor y la función y también existen revisiones sobre el tratamiento del dolor orofacial que señalan que la evidencia disponible sigue presentando limitaciones. Por ello, es necesario interpretar los resultados con prudencia y tener en cuenta tanto los beneficios potenciales como los riesgos.
Entre los posibles efectos clínicos que se investigan se encuentran:
Alivio del dolor muscular
En determinados pacientes, la punción seca puede contribuir a reducir el dolor asociado a la musculatura masticatoria. Cuando se combina con estimulación eléctrica, se busca modular la respuesta neuromuscular y la percepción dolorosa.
Mejora de la movilidad mandibular
Si el dolor muscular limita la apertura de la boca, una intervención dirigida a reducir los síntomas puede facilitar la recuperación del movimiento. La evolución debe comprobarse mediante medidas funcionales y la percepción del propio paciente.
Recuperación de actividades cotidianas
El objetivo no es únicamente disminuir una puntuación de dolor. También importa recuperar actividades como masticar, hablar o acudir a una consulta odontológica sin que las molestias supongan una limitación importante.
Estos posibles beneficios no deben interpretarse como resultados garantizados. La evidencia específica sobre la electropunción —la combinación de punción y estimulación eléctrica— debe diferenciarse de la evidencia sobre la punción seca en general.
¿Cuándo puede tener sentido utilizar electropunción?
La electropunción puede considerarse como una opción complementaria cuando la valoración identifica un componente muscular relevante y se estima que la técnica puede contribuir a los objetivos del tratamiento.
Por ejemplo, podría valorarse en pacientes con dolor persistente en los músculos masticatorios o con limitaciones funcionales relacionadas con ese dolor, siempre después de estudiar los síntomas, la evolución y los posibles factores implicados.
La decisión requiere una valoración individualizada, información sobre el procedimiento, consentimiento del paciente y revisión de sus posibles contraindicaciones y riesgos.
Fisioterapia y odontología: la importancia de trabajar en equipo
Los trastornos temporomandibulares pueden requerir la colaboración de distintos profesionales. La odontología y la fisioterapia tienen competencias complementarias y pueden coordinarse para ofrecer una atención coherente con las necesidades de cada persona.
El odontólogo puede valorar los dientes, la mordida, las estructuras orales y las necesidades de tratamiento odontológico. Por su parte, la fisioterapia puede evaluar la función mandibular, la musculatura masticatoria, la movilidad y otros factores físicos que contribuyen a los síntomas.
Esta colaboración resulta especialmente útil cuando el dolor muscular o la limitación de apertura dificultan determinadas actividades odontológicas o cuando persisten molestias que requieren una valoración más amplia.
La fisioterapia no sustituye los procedimientos odontológicos necesarios, del mismo modo que una intervención dental no siempre resuelve todos los componentes musculares o funcionales del dolor.
La comunicación entre profesionales permite compartir información relevante, establecer objetivos comunes y hacer un seguimiento de la evolución.
¿La electropunción sustituye al ejercicio terapéutico o a la terapia manual?
No. La electropunción debe entenderse como una herramienta más dentro de un plan de tratamiento, no como una solución aislada.
Según el tipo de trastorno temporomandibular y las necesidades de cada paciente, la fisioterapia puede incluir educación sobre el problema, recomendaciones para manejar los síntomas, ejercicios de movilidad y control mandibular, trabajo de fuerza cuando esté indicado y terapia manual.
También puede ser importante abordar hábitos como apretar los dientes durante el día, adaptar temporalmente algunas actividades que aumentan las molestias y aprender estrategias para gestionar los síntomas.
La elección de las intervenciones debe basarse en la valoración clínica, los objetivos funcionales y la respuesta al tratamiento. No todas las personas necesitan las mismas técnicas ni la misma combinación de recursos.
¿Cómo abordamos el dolor de mandíbula desde la fisioterapia?
En Clínica Reactive damos importancia a comprender qué le ocurre a cada persona antes de decidir cómo intervenir.
Ante un problema de dolor mandibular, el abordaje comienza con una entrevista y una exploración orientadas a conocer los síntomas, su evolución, las actividades que generan dificultad y las posibles limitaciones funcionales.
A partir de esa información, se valoran las opciones de tratamiento y, cuando es necesario, la conveniencia de coordinarse con otros profesionales sanitarios.
La electropunción puede formar parte de las opciones disponibles en determinados casos, pero no es un requisito ni una técnica indicada para todo el mundo. Lo importante es seleccionar las intervenciones que tengan sentido para el problema concreto y comprobar si están ayudando a conseguir los objetivos acordados.
Si tienes dolor de mandíbula, molestias al masticar o dificultad para abrir la boca, una valoración profesional puede ayudarte a identificar los factores implicados y conocer las opciones de tratamiento.** Cuando exista sospecha de un problema odontológico u otra causa que requiera atención específica, será importante acudir también al profesional correspondiente.
En fisioterapia, nuestro objetivo no es aplicar una técnica porque esté de moda, sino entender qué necesitas y ayudarte a recuperar la función con un tratamiento razonado, individualizado y basado en la mejor evidencia disponible.



